jueves, 16 de julio de 2015

El PSOE ve necesaria la reforma electoral, pero tras las generales

Los socialistas están dispuestos a hablar de la segunda vuelta propuesta por el PP.

Detrás del ruido de la oposición, que se hace más fuerte por la cercanía de las elecciones generales, se descubre un punto de encuentro entre el PP y el PSOE sobre la necesidad de reformar la ley electoral. El portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, criticó ayer con dureza las formas del PP, que la próxima semana va a registrar una Proposición de Ley para que gobiernen las listas más votadas en los ayuntamientos. «Es una reforma exprés y al galope, que el PP presenta después de su conferencia política. No es serio que cada vez que el PP tiene problemas anuncie una reforma electoral. Que reflexione sobre si se puede maltratar así a las instituciones», denunció.

Después de los rayos y centellas, se preguntó al portavoz socialista si le parece positivo el fondo o no. ¿Le parece bien hablar de una reforma electoral, y en concreto de la segunda vuelta que propone el PP? Su respuesta fue tan contundente como sus críticas a las formas: «Estamos dispuestos a hablar de una reforma electoral en profundidad, claro que sí. Y estamos dispuestos a hablar de una segunda vuelta, sí».

Lo que critica el portavoz socialista es que el PP presente una reforma como ésta a tres meses de las elecciones, porque «no es serio». Los populares, sin embargo, le recuerdan que fue el PSOE el que aseguró el año pasado que hablaría de la reforma después de los comicios locales y autonómicos del 24-M, y ahora tampoco le parece bien.

«Es necesaria la reforma electoral en España, hay que hablar de muchos temas, en profundidad, pero desde luego no por el interés electoral del PP a tres meses de las elecciones», justificó el portavoz del Grupo Socialista, para quien el mejor momento será después de las elecciones generales, previstas para finales de año.

Por el Grupo Popular, su portavoz, Rafael Hernando, se mostró perplejo por la postura del PSOE, y recordó que la reforma que propone su partido no es para que se aplique en las elecciones generales, sino en las municipales que se celebrarán dentro de cuatro años. Dejó claro que la intención del partido que sustenta al Gobierno de Rajoy no es imponer su mayoría absoluta para aprobar la Proposición de ley con la reforma electoral. No, esa opción está descartada.

El auténtico propósito del PP es, por un lado, cumplir su programa electoral, y por otro, abrir un debate que ve necesario, sobre todo después de los pactos de perdedores surgidos tras el 24-M, y obligar al resto de los grupos parlamentarios a que se retraten con su posición y voto. La posición del PP no es nada inocente, y busca poner en aprietos al PSOE, que ha permitido que las marcas blancas de Podemos gobiernen en muchas ciudades españolas, pese a no ser las ganadoras, como es el caso de Madrid, Valencia, Cádiz o Badalona.

Habrá debate en Pleno

El Grupo Popular forzará así como mínimo un debate en el Pleno del Congreso sobre la necesidad de que gobiernen las listas más votadas en los ayuntamientos. En ese Pleno habrá una votación, al menos para rechazar o no las enmiendas que se presenten. Será ahí donde el PSOE tendrá que tomar partido, aunque la Proposición después decaiga con el final de la legislatura.

Desde el Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría defendió que este sea «un buen momento» para presentar la reforma electoral, y destacó la pertinencia de la propuesta del PP de establecer en las municipales una prima mayoritaria en el caso de que se consiga un porcentaje de votos superior al 35 por ciento y, si no, una segunda vuelta. En una entrevista en Cuatro, la vicepresidenta del Gobierno rechazó que el PP pretenda así lograr lo que no consigue en las urnas, al afirmar que «si hubiera sido así, se hubiera planteado antes de las elecciones» y defendió la propuesta en aras de la «estabilidad».

Respecto a los grupos minoritarios, los nacionalistas verían bien una modificación legal para que gobierne la lista más votada en los ayuntamientos. «Es un asunto que sería bueno que se acometiera, porque dar la última palabra al ciudadano siempre es positivo», sostuvo Pere Macias, de CDC. Desde el Gobierno vasco, su portavoz, Josu Erkoreka, aseguró que el Ejecutivo de Urkullu «no se opone a analizar, a examinar cualquier propuesta legislativa que plantee una reforma del sistema electoral». «Lo que sí pide es un compromiso con el máximo consenso posible», matizó, informa P. Pazos.

Izquierda Unida, en cambio, rechaza de plano este debate. Su portavoz, José Luis Centella, dejó claro que su formación se opone a toda fórmula electoral que no sea «proporcional».

Fuente: ABC



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